¿Comidas más sanas?

Hoy en día, las grasas trans resultan una de las principales preocupaciones de la industria alimentaria. La mayoría de los 2.300.000 toneladas de grasas trans que consumen los norteamericanos por año proviene de aceites para cocinar parcialmente hidrogenados utilizados para freír.

  • A través de un proceso químico llamado  hidrogenación, los aceites vegetales líquidos se inyectan con hidrógeno en presencia de un catalizador metálico sometido a gran calor, que "satura" el aceite y otorga estabilidad y vida útil a un producto que de otra manera se arruinaría con rapidez. El resultado final es aceite vegetal parcialmente hidrogenado, con un producto derivado de este proceso, que es la grasa trans en el aceite. Varios estudios han demostrado que esta grasa contribuye al aumento del colesterol "malo" y al descenso del colesterol "bueno", lo cual implica un importante factor de riesgo de enfermedades cardíacas.

 

  • Entre las opciones de cero y de bajo contenido de grasas trans, incluido el aceite de soja convencional (RBD) el de semilla de algodón, el de maíz y el de palma, los aceites Omega 9 también poseen la menor cantidad de grasas saturadas. Los aceites Omega 9 brindan <0,5 gramos de grasas trans por cada 100 gramos e incluso declaran el nivel más bajo entre todos (canola) o más bajo (girasol) de grasas saturadas en los menús de los restaurantes o en las etiquetas de los alimentos. 

Comparación de aceites

 


Conozca las empresas que utilizan Aceites Omega 9